jueves, 7 de octubre de 2010

Coctelería: Mi Gin-Tonic Perfecto




Hay cientos de recetas circulando para este exquisito cóctel, y cada maestrillo tiene su librillo. Pero yo voy a dar la mía, que considero la mejor del mundo mudial, bajo mi humilde punto de vista.

En esta foto tenéis los elementos que considero necesarios para su elaboración.




La Ginebra, como bien podéis ver, ha estado guardada en el congelador. El alcohol no congela, por lo que esto hace que nuestra copa termine siendo mucho más refrescante, y nos duren los hielos perfectamente.

La tónica, también ha estado guardada en la nevera. En general lo mejor es que todo esté lo más frío posible.



Esto también se aplica al vaso. A veces, la decisión de tomarse un gin-tonic es espontánea, y esto es imposible, pero si somos capaces de anticiparlo, es bueno tener la copa guardada en la nevera. A mi me gusta ancha, muchas de vino de cristal fino son estupendas. Esta de la foto me la regalaron con una botella de G'Vine y es estupenda.



El hielo, siempre de gasolinera. Es lo que más distingue un GT bueno de uno malo. Si vais a tomar una copa con hielo de nevera con olores y que se derrite rápidamente... Mejor bebed una coca-cola.

Después, hay que llenar la copa con hielo, en bastante cantidad, y removerlo para que el conjunto quede frío. Sin embargo, si todos lo elementos lo estaban como indicado, ni siquiera debería hacer falta más que como prueba. El hielo no debe soltar ni un poco de agua:



A continuación el limón. Este es también uno de los puntos críticos de la receta. Primero, jamás exprimáis el limón o la lima en la copa, a menos que sea de Larios con Nordic (o sea, mala). La clave está en la piel del cítrico, que cuanto más fresco sea, mejor. Lo perfecto sería tener un pequñeo limonero, pero como en muchos casos es imposible, intentad que no lleve 1 mes en la nevera. Yo lo prefiero con lima, aunque el limón es perfectamente válido.

La máquina blanca que veis arriba es un pelalimones eléctrico. A mi me sirve para pelar la piel sin complicaciones, aunque hay muchos elementos manuales igual de válidos. Lo importante es que sea muy fina, sin la parte blanca que suele haber entre la fruta y la cáscara. El motivo es sencillo, esa parte blanca es muy agria, y puede terminar estropeando el manjar.

En la foto podéis distinguir un trozo de piel perfecto para el Giin Tonic (derecha) y otro un tanto regular (izquierda).



Esta piel, es bueno pasarla un poco por el borde de la copa y por encima de los hielos, para dar aroma a cítrico a todo el contenido.



A partir de aquí, se procede a servir la ginebra. Mucha gente intenta marcar las cantidades, pero más bien depende de lo que a uno le apetezca. A mi una parte de Ginebra por 3 de tónica me parece lo adecuado. Haciendo cálculos, unos 6-7 cl. de alcohol. Si vamos a tomar más de una, mejor rebajar un poquito, pero es importante que la copa no sepa sólo a tónica.

El servido de la tónica, muuyyyy despacito. He visto tremendas tonterías efectistas como pinchar la chapa con un punzón y agitar el contenido dentro del vaso, acabando con todas sus burbujas. Craso error. Aquí, es como las Coca Colas de 2 l. de plástico, que en cuanto pierden el gas no hay quien se las tome. Lo importante es conservar las burbujas, por lo que cuanto menos reaccionen, mejor. Se debe servir despacito y con el vaso inclinado, así:



Para revolver, un par de vueltas a la copa, y con un cuchillo en vez de cuchara, para no revolver las burbujas, Con eso basta.

Sólo nos queda disfrutar... Esta receta tienen un tremendo éxito entre todo asistente a mi casa. Es algo laboriosa, pero los placeres de la vida no se consiguen fácilmente.

Beba con moderación.

4 comentarios:

JJT dijo...

Fantástico, quizás y por poner alguna pega le quitaría un poco de hielo. Lo del limón esta muy bien, últimamente se ha puesto de moda echarle un chorrito de limón al Gin y considero que eso le quita sabor y además provoca acidez de estomago.

economiayocio dijo...

Es que soy un enfermo de que la bebida sea refresacante, pero lo que es fundamental que el hielo dure toda la bebida intacto. Es verdad que estéticamente no queda del todo bien el hielo que sobresale por arriba, tenía que haberle dado otra vuelta a la copa para que cayese o incluso quitarlo...

Lo del limón es una estupidez. Yo creo que lo que le pasa a mucha gente es que no le gusta el Gin Tonic y hace verdaderos esfuerzos para cambiar la bebida para que sea más amable. Pero para eso, mejor un refresco o un Mojito, no?

Jose Pedro dijo...

Está realmente muy bien explicado todo el proceso y cuidado al máximo los detalles. Yo también soy de cáscara de limón más que de zumo. Ahora sí, para mi como la Schweppes, no hay otra! Es la que me ofrece la respuesta más fiable con las gin premiums.

economiayocio dijo...

Hola Jose Pedro,

La verdad es que, ahora que está tan de moda la bebida, no paran de salir nuevas marcas de Ginebras y de Tónicas, y se está poniendo difícil elegir.

A mi la Schweppes me encanta, pero también otras dan un toque un pelín distinto a la copa. Eso si, son tan caras que probablemente no compense.

Calidad/precio, es la mejor sin duda.